La apertura del libro de condolencias en la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en la República de Belarús evidenció la solidez de los vínculos políticos y diplomáticos que unen a ambas naciones.
En un contexto marcado por los recientes actos de agresión armada ocurridos a inicios de enero, autoridades y pueblo belaruso manifestaron un claro apoyo institucional y de defensa compartida de la soberanía, mientras repudiaban y condenaban el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente y diputada, Cilia Flores.
La participación inmediata de altas autoridades del Estado belaruso, entre ellas el viceministro de Asuntos Exteriores, Evgeny Shestakov, y el vicepresidente del Consejo de la República, Vladislav Tatarinovich, otorgó al acto un carácter político inequívoco. Su presencia, acompañada por representantes del Parlamento, instituciones gubernamentales, partidos políticos y organizaciones sociales, reafirmó el compromiso de Belarús con Venezuela en un momento de asedio y presión externa.
Este acompañamiento, en un escenario internacional que denuncia de manera creciente la injerencia y la violación del Derecho Internacional, marca la postura de Minsk en rechazo a las agresiones externas, dirigidas a desestabilizar al país.
En el marco de esta jornada, la Embajada de Venezuela también transmitió honores y condolencias a los compañeros cubanos que perdieron la vida durante el ataque. La visita del embajador de Cuba en Belarús, Santiago Perez, y el personal diplomático a la sede diplomática permitió rendir homenaje, junto al personal venezolano, a los 32 combatientes cubanos que entregaron la vida en cumplimiento de su deber, en misiones de cooperación y defensa, como consecuencia del ataque criminal perpetrado contra el territorio venezolano en la madrugada del pasado 3 de enero.
La Embajada extendió, igualmente, palabras de aliento a los diplomáticos cubanos acreditados en Belarús y honró la memoria de los caídos.
La firma del libro de condolencias representó no solo una genuina expresión de solidaridad ante las pérdidas humanas; sino también una manifestación contundente en contra de las agresiones a la soberanía de las naciones y de las violaciones al Derecho Internacional, basada en la cooperación integral, la lealtad política y la defensa conjunta de la paz, enviando así un mensaje claro a la comunidad internacional: frente al asedio, la respuesta de los pueblos soberanos es la unidad y la firmeza.
Lo ocurrido en Minsk confirma que la Diplomacia Bolivariana de Paz cuenta con aliados sólidos que comprenden que la defensa de Venezuela y de sus naciones hermanas es, en última instancia, la defensa del equilibrio geopolítico global y de los principios que rigen la convivencia entre Estados libres y soberanos.
Embajada de Venezuela en Belarús






